{"id":1490,"date":"2025-03-25T12:00:00","date_gmt":"2025-03-25T11:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/?p=1490"},"modified":"2026-03-26T15:51:09","modified_gmt":"2026-03-26T14:51:09","slug":"como-funciona-tubo-rayos-catodicos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/divulgacion\/como-funciona-tubo-rayos-catodicos\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo funciona un tubo de rayos cat\u00f3dicos?"},"content":{"rendered":"\n<p>El tubo de rayos cat\u00f3dicos (o &#8220;CRT&#8221;, por sus siglas en ingl\u00e9s &#8220;Cathode Ray Tube&#8221;) fue una de las <strong>primeras tecnolog\u00edas de visualizaci\u00f3n de im\u00e1genes<\/strong>, surgiendo a partir de experimentos de los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XIX, y m\u00e1s adelante con los primeros televisores completamente electr\u00f3nicos de finales de los a\u00f1os 20 y principios de los 30 del siglo XX. Esta tecnolog\u00eda fue utilizada en una gran variedad de dispositivos, notablemente televisores, pero tambi\u00e9n monitores de ordenador, osciloscopios, radares, proyectores, entre otros. Estos tubos fueron utilizados <strong>a lo largo de todo el siglo XX y los primeros a\u00f1os del XXI<\/strong>, antes de ser desplazados por tecnolog\u00edas de <strong>pantalla plana<\/strong> como los LCD (Liquid-Crystal Display), pantallas plasma o, m\u00e1s recientemente, pantallas LED y OLED.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda estos dispositivos basados en tubos de rayos cat\u00f3dicos son para la mayor\u00eda no mucho m\u00e1s que una curiosidad, artefactos de un tiempo pasado y pr\u00e1cticamente en desuso en el mundo actual. Pero para otras personas, estos televisores y monitores son una de las piedras angulares de la tecnolog\u00eda y la inform\u00e1tica retro, y su funcionamiento, si bien rudimentario para los est\u00e1ndares actuales, no deja de ser una maravilla de la ingenier\u00eda moderna.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"341\" src=\"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/tuborayoscatodicos-1024x341.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1491\" style=\"width:688px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/tuborayoscatodicos-1024x341.png 1024w, https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/tuborayoscatodicos-300x100.png 300w, https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/tuborayoscatodicos-768x256.png 768w, https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/tuborayoscatodicos.png 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En t\u00e9rminos simples, un tubo de rayos cat\u00f3dicos consta de un <strong>emisor (o &#8220;pistola&#8221;) de electrones<\/strong> situado en la parte trasera del tubo, y que dispara electrones a toda velocidad hacia la parte frontal del tubo, <strong>la pantalla<\/strong>. Esta lleva una <strong>capa de f\u00f3sforo<\/strong> en su interior, que se ilumina cuando los electrones chocan contra ella. Parece sencillo, \u00bfverdad? Pues para lograr incluso una simple imagen en un televisor o monitor de tubo comercial, hay muchas m\u00e1s consideraciones y bastante m\u00e1s f\u00edsica involucrada de la que podr\u00edas creer. Ve\u00e1moslo en profundidad:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/partestubo-1024x683.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1501\" style=\"width:719px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/partestubo-1024x683.png 1024w, https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/partestubo-300x200.png 300w, https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/partestubo-768x512.png 768w, https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/partestubo.png 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Diagrama mostrando las partes de un tubo de rayos cat\u00f3dicos convencional. Creaci\u00f3n propia. Imagen del tubo parte del Museo.<\/em><\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>La <strong>pistola de electrones<\/strong> consta de un <strong>\u00e1nodo (positivo)<\/strong> y un <strong>c\u00e1todo (negativo)<\/strong>, conectado a una fuente de electricidad con un voltaje alt\u00edsimo (\u00a1seg\u00fan el modelo, puede llegar a los <strong>veinte o treinta kilovoltios<\/strong>!). Al aplicar una fuente de calor al c\u00e1todo, los electrones escapan del mismo y son atra\u00eddos hacia el \u00e1nodo. Sin embargo, en nuestro caso los \u00e1nodos se encuentran situados en las paredes del interior del tubo, por lo que los electrones salen disparados hacia la pantalla. Sin ning\u00fan otro medio que los desv\u00ede, esto resultar\u00eda en un peque\u00f1o punto en el centro de la pantalla. No muy \u00fatil para nuestros prop\u00f3sitos. Aqu\u00ed es donde entran&#8230;<\/li>\n\n\n\n<li>Las <strong>bobinas de desviaci\u00f3n y enfoque<\/strong>, situadas en el <strong>cuello del tubo<\/strong> (llamado as\u00ed por ser la secci\u00f3n m\u00e1s estrecha), constan de varios hilos de cobre que, al proporcionarles electricidad, generan un <strong>campo electromagn\u00e9tico<\/strong> que es capaz de alterar y desviar los electrones que van hacia la pantalla. Las de desviaci\u00f3n se encargan de modificar la trayectoria de los electrones, mientras que las de enfoque, como su nombre indica, se encargan de enfocar el haz de electrones para que colisionen en un punto preciso de la pantalla. Estas bobinas son controladas de manera extremadamente precisa por un circuito aparte, de tal forma que van trazando sobre la pantalla varias l\u00edneas, una tras otra y cada una debajo de la anterior, de arriba a abajo y de izquierda a derecha. A este patr\u00f3n se le conoce como <strong>raster<\/strong>, y permite la representaci\u00f3n de la imagen a lo largo de toda la pantalla.<\/li>\n\n\n\n<li>Si estuvi\u00e9ramos hablando de un tubo de im\u00e1genes monocrom\u00e1ticas (&#8220;blanco y negro&#8221;), aqu\u00ed acabar\u00eda la cuesti\u00f3n. Pero si hablamos de <strong>tubos de im\u00e1genes a color,<\/strong> hay un problema m\u00e1s a a\u00f1adir a la ecuaci\u00f3n. En un tubo de estas caracter\u00edsticas no contamos con una \u00fanica pistola de electrones sino con tres: una para cada canal de color (rojo, verde y azul), ligeramente separados f\u00edsicamente. Adem\u00e1s, en la parte frontal, la capa de f\u00f3sforo no es de un \u00fanico color, sino que se tiene un patr\u00f3n, bien de puntos o bien de lineas, de f\u00f3sforo de distintos colores. Justo antes de que los electrones choquen contra esta capa, deben pasar por una <strong>m\u00e1scara de sombra<\/strong> (en la mayor\u00eda de modelos) de tal manera que cada haz de electrones s\u00f3lo colisione con los puntos de f\u00f3sforo correspondientes a su color.<\/li>\n\n\n\n<li>Por \u00faltimo, en estos tubos a color, puede surgir un problema con la m\u00e1scara de sombra, y es que si se magnetiza en ciertas zonas de forma accidental (por imanes externos o movimientos bruscos, por ejemplo), los colores resultantes en pantalla ser\u00e1n err\u00e1ticos. Es por ello que estos modelos vienen equipados con una <strong>bobina de desmagnetizaci\u00f3n<\/strong> (o <strong>bobina degausadora<\/strong>, en honor al matem\u00e1tico y f\u00edsico Carl Friedrich Gauss, y a la unidad de magnetismo que lleva su nombre), que recorre todo el per\u00edmetro de la pantalla, y que es capaz de eliminar todo magnetismo residual al activarlo.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/partestubo2-1-1024x683.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-1504\" style=\"width:726px;height:auto\" srcset=\"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/partestubo2-1-1024x683.png 1024w, https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/partestubo2-1-300x200.png 300w, https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/partestubo2-1-768x512.png 768w, https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-content\/uploads\/sites\/12\/2025\/03\/partestubo2-1.png 1500w\" sizes=\"auto, (max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>En la imagen superior se puede apreciar de cerca el patr\u00f3n de l\u00edneas de colores que forma la capa de f\u00f3sforo situada en el interior del tubo. Este era el patr\u00f3n m\u00e1s comunmente usado en televisores, mientras que en los monitores era m\u00e1s com\u00fan el patr\u00f3n de puntos. Ambos patrones usan una m\u00e1scara de sombra para separar los haces, como ya mencionamos. Sin embargo, hab\u00eda otra tecnolog\u00eda, m\u00e1s avanzada, conocida como <strong>rejilla de apertura<\/strong>, y notablemente comercializada por Sony como <strong>Trinitron<\/strong>, que durante muchos a\u00f1os ofrec\u00eda mayor brillo y mejor nitidez frente a los modelos con m\u00e1scara de sombra.<\/p>\n\n\n\n<p>En la colecci\u00f3n de nuestro museo contamos con algunos monitores y televisores de tubo, que van desde el m\u00e1s peque\u00f1o y rudimentario, de cinco pulgadas y monocromo, hasta los de veinticinco pulgadas a color, pasando por modelos destacables como el monitor AppleColor RGB con tecnolog\u00eda Trinitron y pareado con un Macintosh LC, un monitor Sun Microsystems de 21 pulgadas, uno de los m\u00e1s grandes de su categor\u00eda, o algunos de los modelos empotrados en ordenadores <a href=\"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/historia\/imac-g3-gran-triunfo-de-apple\/\" data-type=\"post\" data-id=\"681\">tan famosos como el iMac<\/a>, o no tan famosos como el <a href=\"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/historia\/paquito-furor-terminales-internet\/\" data-type=\"post\" data-id=\"1512\">&#8220;Paquito&#8221;<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">M\u00e1s informaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/youtu.be\/3A-Td0i4_Kc\">https:\/\/youtu.be\/3A-Td0i4_Kc<\/a> &#8211; &#8220;C\u00f3mo funcionan los tubos de rayos cat\u00f3dicos&#8221; por 8-Bit Guy (en ingl\u00e9s).<br><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=5eu_KjKsnpM\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=5eu_KjKsnpM<\/a> &#8211; &#8220;Entrelazado&#8221; Por Captain Disillusion, con animaciones muy ilustrativas sobre el funcionamiento de un tubo de rayos cat\u00f3dicos (en ingl\u00e9s).<br><a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=l4UgZBs7ZGo\">https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=l4UgZBs7ZGo<\/a> &#8211; &#8220;L\u00edneas de Luz: C\u00f3mo funciona la televisi\u00f3n anal\u00f3gica&#8221; por Technology Connections. Con demostraciones visuales del funcionamiento del haz de electrones.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tubo de rayos cat\u00f3dicos (o &#8220;CRT&#8221;, por sus siglas en ingl\u00e9s &#8220;Cathode Ray Tube&#8221;) fue una de las primeras tecnolog\u00edas de visualizaci\u00f3n de im\u00e1genes, surgiendo a partir de experimentos de los \u00faltimos a\u00f1os del siglo XIX, y m\u00e1s adelante con los primeros televisores completamente electr\u00f3nicos de finales de los a\u00f1os 20 y principios de [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":201,"featured_media":1491,"comment_status":"closed","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-4)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[111,110,112,113],"class_list":["post-1490","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-divulgacion","tag-crt","tag-monitor","tag-televisor","tag-trinitron"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1490","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/users\/201"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1490"}],"version-history":[{"count":9,"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1490\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2062,"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1490\/revisions\/2062"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1491"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1490"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1490"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/blogs.etsii.urjc.es\/museo\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1490"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}