
En esta ocasión nos situamos a finales de los años 90. Internet se ha convertido en la palabra de moda entre la población general. Todo el mundo quiere descubrir las infinitas posibilidades que ofrecen esas nuevas «autopistas de la información». Pero hay un problema clave: una gran parte de la población aún no posee un ordenador personal. Según algunas estadísticas de la época, únicamente alrededor de un 25 % de los hogares en España contaba con un ordenador personal en 1999, y sólo una pequeña fracción de esos hogares tenía conexión a Internet. La cifra de los internautas mayores de 14 años ascendía únicamente a un 8 % de la población, según el Estudio General de Medios de 1999.
A estos efectos, desde finales de esta misma década comenzaron a aparecer numerosos modelos de ordenador de coste reducido, y creados específicamente para acceder y navegar por Internet. A estos dispositivos se les comenzó a denominar terminales de Internet (Internet appliances; en España también se denominaban PCs tontos). La idea de negocio consistía en que estos dispositivos podían obtenerse a un coste muy bajo, o incluso de forma gratuita en algunos casos, pero a cambio el cliente estaría obligado a pagar una suscripción mensual durante varios años para conectarse a Internet. La naturaleza cerrada de estos dispositivos, que usaban su propio entorno operativo y estaban restringidos para conectarse únicamente mediante un proveedor específico, implicaba que el dejar de pagar por Internet los convertiría en cacharros prácticamente inútiles.

Entre los modelos que se comercializaron, la mayoría en los Estados Unidos, se incluyen el i-Opener, de Netpliance (inferior izq.); el iPaq IA-1, de Compaq (superior izq.); el Ergo Audrey, de 3Com (superior dcha.) y el protagonista de este artículo, el Dot.Station de Intel, uno de los pocos modelos en ser ofrecidos en España. Modelos como el Audrey destacó por su innovativo formato semiportátil (debía estar conectado a la corriente para funcionar) y a su pantalla táctil, precediendo al primer iPad por casi una década. Además no estaba restringido a un único proveedor, por lo que podía conectarse a cualquier proveedor de Internet. Su mayor desventaja era el precio, que con 499 dólares era el más caro de su especie.
Como es de esperar, la gran mayoría de estas terminales de Internet no tuvieron éxito. El hardware limitado de estos dispositivos, con procesadores de generación anterior de entre 180 y 300 megahercios; su software restringido, que impedía en muchos casos el guardado de ficheros y mucho menos la instalación de programas externos, y la llamada burbuja dotcom encima, que afecto a centenares de empresas de negocio electrónico, marcaron el fin de los terminales de Internet hacia el año 2001. Otro factor muy importante y que también marcó el declive de estos dispositivos fue la reducción de precio de los PC estándar, que eran capaces de muchas más tareas además de conectarse a Internet.
Pero en España sucedió algo interesante…
El jugoso negocio de los «Paquitos»
Mientras en EE.UU estas terminales de Internet perdían popularidad rápidamente, Intel anunciaba la venta de unos 250.000 equipos Dot.Station al Banco Santander Central Hispano (BSCH, denominación anterior del actual Banco Santander). Y es que al mismo tiempo esta entidad había realizado un acuerdo con la filial europea de AOL (America Online, uno de los principales proveedores de Internet en EE.UU. por aquel entonces), con la colaboración adicional del Grupo Planeta y Sol Meliá (actual Meliá Hotels) para crear un servicio de Internet llamado AOL Avant. A este servicio se accedería de forma exclusiva mediante los Dot.Station, que serían ofrecidos a clientes del BSCH interesados en una interfaz de acceso a Internet de fácil uso. Y es que incluso en 2001 aún había muchas personas que no sabían usar un ordenador, y por supuesto tampoco tenían uno en casa.
El anuncio de este servicio se realizó en abril de 2001, y tras varios retrasos finalmente fue puesto en marcha en septiembre de ese mismo año, junto a una gran campaña publicitaria tanto en medios físicos como en televisión, que prometía una plataforma definitiva y completa para el acceso a Internet. En el momento de lanzamiento, el coste de alquilar un Dot.Station era de 2945 pesetas (17,70 euros) mensuales, coste que no incluía la propia conexión a Internet vía Avant, que llegaba a ascender a unas 100 pesetas (60 céntimos) la hora.
Las opiniones negativas y los problemas no tardaron en aparecer. Así quedó patente en numerosas opiniones de la época que explican y reflejan mucho mejor esta insatisfacción de lo que yo podría hacerlo:
[…] ¿Cual es la verdad? Pues que lo que realmente contratas es el alquiler de un terminal de internet, consistente en un monitor y un teclado, que SÓLO sirve para navegar por internet, no puede realizar ni mucho menos las tareas propias de un ordenador. Las 3000 ptas mensuales son el precio del arrendamiento, que no incluye por supuesto lo que gastes en teléfono al conectarte a internet, con el agravante de que además tienes que conectarte a través del número que te proporciona AOL, que creo que es un 901; es decir, no hay posibilidad de tarifas planas. […] Mi amiga ni siquiera abrió la caja en la que venía el terminal, lo devolvió inmediatamente.
No voy a explicar los pormenores del uso de AOL avant que ya han comentado mucho, ratifico todas las opiniones. Yo estoy en la fase de intentar que el aparato desaparezca de mi casa. Se me estropeó a los dos meses de tenerlo, me enviaron un virus en el correo y como no tienes acceso al sistema de archivos, no pude hacer nada. […]
[…] Menos más que la oferta es de «sólo» 250000 unidades y no está claro que Intel siga ofreciéndo equipos.
[…] Anunciaban el acceso a todo Internet, falso ha habido más de una pagina a las que no he podido tener acceso. Igualmente no he podido bajar de la red programas de cualquier tipo, unicamente fotografías. No había nada de cierto en sus anuncios.
Después de tan sólo un año desde el lanzamiento de Avant y la comercialización de los Dot.Station, las unidades comercializadas apenas superaban las 100.000 unidades, mientras que las devoluciones no paraban de aumentar a raíz de la mala calidad del servicio, las falsas promesas (una tarifa plana que nunca llegó) y la falta de compatibilidad con ficheros multimedia o documentos. Al mismo tiempo tanto Santander como AOL dejaban la iniciativa. Centenares de miles de dispositivos se quedaron sin vender en almacenes de toda España.
A partir de finales de 2002, y a lo largo de 2003, dichas unidades fueron recomercializadas por diferentes distribuidoras de informática y casas de subastas con el sistema desbloqueado, permitiendo la instalación de un sistema operativo completo como Windows XP o una distribución de Linux. Para finales de año, una unidad nueva podía adquirirse por unos 100 euros, mientras que en foros de Internet, un usuario había logrado reprogramar la BIOS del Dot.Station, permitiendo a cualquier usuario de los Dot.Station restringidos a Avant instalar otro sistema. Con el tiempo aparecieron guías para expandir estos ordenadores de Intel más allá de sus capacidades originales, con procesadores más rápidos, unidades de CD, disqueteras, entre otros.
Antes de cerrar este artículo, aún hay una cuestión que no hemos tratado: ¿Por qué el nombre de Paquito? Este fue el nombre dado por los empleados del BSCH y Prodigios (parte de Planeta) debido a su similitud con el primer iMac de Apple, lanzado alrededor de este mismo período, y la similitud del nombre de Paquito con Macintosh, el nombre de los ordenadores de Apple. Lo sorprendente es que Intel no fuera denunciado por Apple por esta similitud en diseño, como sí había hecho con un clónico vendido por eMachines y denominado el eOne.
Más información
- https://www.lavanguardia.com/internet/20020721/51262758308/la-penetracion-de-pc-s-en-los-hogares-crecio-1-7-puntos-menos-en-2001-respecto-a-2000.html – Estadísticas del año 1999-2000 sobre la penetración de los PC en los hogares de España.
- https://me.pcmag.com/en/consumer/2644/how-many-of-these-weird-internet-appliances-do-you-remember?p=1 – ¿Cuántos de estos terminales de Internet recuerdas? Por PCmag (8 de julio de 2015, en inglés)
- https://www.youtube.com/watch?v=USQxZc9nmtE – Retrospectiva del i-Opener de Netpliance, por LGR (en inglés). También fuente de la imagen del i-Opener usada en el artículo.
- https://www.youtube.com/watch?v=xHBf91NOCfo – Retrospectiva del Ergo Audrey de 3Com, por Jeremy’s Retro Bar (en inglés). También fuente de la imagen del Audrey usada en el artículo.
- https://www.vogons.org/viewtopic.php?t=44870 – Hilo del foro VOGONS sobre el IA-1 de Compaq (en inglés). También fuente de la imagen del IA-1 usada en el artículo.
- https://web.archive.org/web/20040610123535/http://www.intel.com/pressroom/archive/releases/in062200.htm – Nota de prensa de Intel sobre el lanzamiento de las Dot.Station (22 de junio de 2000. Mediante Internet Archive).
- https://www.elmundo.es/ariadna/2001/A040/A040-08d.html – Noticia de El Mundo de la llegada del Dot.Station y AOL Avant a España (5 de abril de 2001).
- https://web.archive.org/web/20040808101803/http://www.ciao.es/AOL_Avant__205302/TabId/2 – Opiniones contemporáneas del servicio AOL Avant (mediante Internet Archive).
- https://web.archive.org/web/20040608223844/http://www.alorda.jazztel.es/aol/HdePakito.htm – Historia del Paquito (mediante Internet Archive).
- https://www.xataka.com/historia-tecnologica/historia-paquito-pc-tonto-intel-que-fracaso-estrepitosamente-espana-1 La historia de Paquito, el PC tonto de Intel que fracasó estrepitosamente en España